domingo, 1 de julio de 2007

¿Libertad?.

Una rara sensación se apodera de tu estómago cuando el dolor y ese sentimiento tan necesario, que han denominado amor, se hacen uno solo para destrozarte el alma.

En algún pasaje recóndito de la sensibilidad encontramos el miedo a abandonar algo a lo que uno ya se siente aferrado, que posiblemente no lo llena, pero que es algo seguro y que está; tememos salir volando en busca de ese cien por cierto, nos conformamos con un porcentaje más bajo pero que garantiza seguridad. La pregunta sería ¿Existe realmente alguien que nos llene en un cien por ciento? ¿Es necesario cambiar para que el amor llegue a su máxima expresión? ¿Es necesario aceptar para que el amor llegue a su máxima expresión?.

Duele escupir las verdades en busca de una conciliación, duele escupir verdades en busca de separación.

Estamos en una etapa en que las limitaciones se las impone cada uno, sería hermoso que nuestras almas temerosas pudieran tener la gran libertad de arrojarse al mundo de lo sensible en busca de ese maldito amor que pareciera que nunca va a llegar.

Soñamos con ese alguien que algún día te cruce, te mire y sin decir nada te abrace, y en ese simple pero sublime acto de amor fraternal, llegues a conocer lo enorme del alma humana.

jueves, 14 de junio de 2007

Sensiblemente perverso.

Los efectos colaterales del pasado han llegado a estos días. ¿Amor, obsesión, asuntos pendientes?. Ayer tuviste todo el oro y lo gastaste en banalidades, ayer se te presentó el amor en una de sus formas más puras y lo dejaste rodar escaleras abajo; golpeado, malherido, y jugando en voz baja, volvió en otras formas para sacudir tu actualidad.
Los dolores que hiciste nacer en el pasado, regresan a vos azotándote de un escalofriante modo, una modalidad más perversa y hermosa, una modalidad que te acaricia el alma, amaga con un beso y te deja con los labios secos y el espíritu destrozado.
El poder recíproco de la traición (y de la ingenuidad) golpea tu madurez haciéndote sangrar en tu interior de manera divina. Sentís que eso que tenés adentro va a explotar y vas a quebrarte frente a esa voz dulcemente pura y celestial, necesitas que ese sentimiento que yace en vos sea complementado y sólo encontrás restos oxidados de un pasado oscuro.
La sensibilidad humana hace estragos en vos, haciéndote saber que el material con el que estás constituido es el más débil, lo sublime del sentir juega esta noche en tu contra, y hace que quieras patear tu tablero.

lunes, 14 de mayo de 2007

Estupidez Congénita

Todo muy hippie seek, todo muy casa en el campo, todo muy chocolate, todo muy country, todo muy artificial, muy comercial, muy irracional, muy estúpido. Los logros de los grandes capitalistas que llevan en el pecho la bandera nacional serán heredados por una generación de plástico. Nos encontramos con jóvenes que están más preocupados por saber cuál es el último tema que está re-sonando en la radio que por saber qué van a hacer con el futuro de sus traseros; y esto tiene un fundamento sumamente razonable, su conciencia está tranquila: saben que está papi para pagar y tapar todas las cagadas que sus reducidas mentes dispongan hacer. Son una generación que no tiene un interés muy pronunciado por su capacitación y sus estudios, ni por conseguir un laburo y poder despegar independientemente sin estar bajo los paños de mamá. Todo esto puede sonar como una obviedad, ya que desde en la cuna los tíos de Miami le regalan a Isidro una moto de agua y mil dólares para que “el nene vaya ahorrando”; nos enfrentamos a alguien que está acostumbrado a rebotar en paredes aterciopeladas.
¿Qué queda para el fututo de estas generaciones? ¿Dónde quedarán los esfuerzos de los padres para ganar un lugar en el mundo si sus nenes derrochan incesantemente vil metal comprando lo que la prensa o quien fuere les impone? Es importante resaltar esto de malgastar la plata en lo que sea. Como en casa siempre hubo con qué, a los nenes se les hace vicio y costumbre desparramar a discreción dinero en celulares, ropa, joda, autos, cd de moda, regalitos para sus novias y en esa batería que re van a tocar y a la cual sólo le terminan dando un par de golpes, porque para poder aprender se necesita sacrificio y esta palabrita no figura en sus diccionarios con bordes dorados y cintas bebe color camel.
Ahora viene el gran cuestionamiento, ¿quién tiene la culpa? ¿el chancho? ¿papis que hacen heredar el fanatismo por el cartel, lo superficial y el exhibir? ¿o nenes que estrujan al máximo a sus papis para que les den todo lo que “ellos no pudieron tener cuando tenían su edad?. Yo diría que un poco y un poco, nunca los fenómenos se dan por una sola causa y en esta ocasión, los casos difieren unos de otros. Lo relevante acá es qué va a suceder con las riquezas de esta clase alta; usted piensa que alguno de estos niños de mami es capaz de sostener ese minimperio que sus progenitores (y abuelos, en algunos casos) han creado con el sudor de su frente y corriendo enormes riesgos empresariales (rasguñando el stress), cree que esas mentes acostumbradas a la dádiva constante y al esfuerzo nulo son capaces de llevar adelante empresas y organizaciones que, en algún que otro caso, cotizan en bolsa y mueven cifras cargadas de muchos ceros, en lo personal lo veo complicado, terriblemente oscuro.
La generación que gesta sus ideales en el comienzo del siglo XXI hereda una situación deplorable, en cualquiera de todos sus aspectos que se busque analizarla: sociedades marcadas por el odio, la inseguridad, la falta de solidaridad y el individualismo; economías devastadas; una ecología que anhela los tiempos preindustrialistas, y una sola potencia que nos tiene agarrados financiera e ideológicamente, esto sumado a esta descerebralización marketinera de las cuales son víctimas estos nenitos, nos da como resultado un futuro bastante difícil de construir. Así y todo, la clase que actualmente paga los platos rotos de los de arriba y los “planes sociales” de los de abajo, la clase media, lo último que pierde es la esperanza, las ganas de sentir, el amor propio y los sueños de felicidad; la Argentina del 2007.

lunes, 12 de marzo de 2007

Gran Usuario 2007

Vas al baño, pensás “¿Quién quedará nominado esta semana?”. Mientras laburas, tu inconsciente se sitúa en la “casa más famosa del país” y piensa: yo nominaría a tal o a cual porque creo que son RE falsos, y aquellos ya más enfermizos, hasta se imaginan dentro, con un grupo cierto de personas, y desmenuzan cada una de esas personalidades. ¿Sociedad con síndrome de soledad, cholulismo o culto/ esclavitud a la T.V. actual? Posiblemente los tres van de la mano por el sendero de la superficialidad.

Me pasó ayer, prendo mi tele, veo una docena de personas encerrados en una casa, (casa a la cual ni siquiera un 5% de la media nacional imagina algún día poder llegar a tener) siendo filmados por cámaras, “todo el tiempo, las 24 hs.”. Cambio de canal, “periodistas de espectáculos”, analizando los pormenores “la casa”. Decisión: apago la tele.
Noche siguiente, luego de un día de trabajo, pienso: me pego un baño, como algo y me acuesto a ver tele. Limpio y con la panza llena, prendo el tele (los hechos descriptos a continuación pueden ser nocivos para aquellas persdonas que desconozcan la msociedad de consumo argentina) y veo que uno de los participantes tiene que “abandonar la casa”, luego de una estúpida agonía, sale uno de ellos; es decir, sale una de las personas que estuvo un mes encerrada en un lugar sin hacer nada más que convivir con otras personas, dormir, hacer las tareas del hogar (lavar platos, tender la cama, cocinar, etc.) y asisitir a un cuartito a hablar con “alguien”. Una vez que atraviesa la puerta de salida, se encuentra con un grupo de “seguidores” que aclaman su nombre, lo idolatran, lo admiran, le hacen saber que van a estar con él en las buenas y en las malas. Y ahora es cuando yo pienso y digo: este tipo hizo y hace lo que hago todos los días yo en mi casa, y hasta capaz que mucho menos. ¿cómo podemos tener esta realidad social? ¿ cómo pueden las masas contribuir (de manera indirecta o no tan indirecta) a que los dividendos de estas empresas cierren con tanto éxito?


Vidriera Social.
Reconociendo nuestro lugar de víctimas potenciales de los realities, podemos denotar una cierta imposición de modelos sociales. Todas las personas que están en ellos responden a características de prototipos de consumo y de imagen a imitar. Con sus caras delicadas y sus cuerpos trabajados nos hacen pensar que esa ropa tan de moda que llevan encima nos queda bien a todos.
Cada uno de los integrantes de esa casa coincide con la matriz de personalidad que muchos televidentes quisieran llegar a alcanzar, si algún día salieran de perdedores. Encontramos, por el lado de los hombres, al que tiene levante, chamuyo y (consecuentemente) mujeres, al “tumbero” que peleó toda su vida por sus hijas y por salir de abajo, al hippie pseudorroñoso (pero con mucha onda él, viste), al yerno perfecto que cualquier mujer de más de 50 quisiera tener (bondadoso y sin maldad aparente) y al macho argentino con sus grandes músculos y su cabellera trabajadamente rubia. Si bien es cierto que, en líneas generales, las mujeres argentinas son una raza superior en lo que a belleza respecta, caminando por la calle no se encuentran en una cuadra ni dos como las que hay en la casa. Nos exhiben chicas con colas levantadas, cinturas de avispa (como dice la nona), pechos siliconosamente abundantes, peinados súper top, y nada de eso de celulitis o estrías, no señor, nada de eso. Y, como brillante estrategia de la producción del programa, hay un gay en la casa; infaltable. Todo el tiempo los usuarios están esperando que pase algo o haga algo raro, para decir “viste lo que hizo el puto anoche”.

Productores e idealizadores de shows sagaces y astutos sumado a un pueblo consumista demasiado fácil de atrapar, nos da como resultado grandes empresarios que cada vez llegan más comodos a fin de mes, y una sociedad sometida bajo la ley del consumo permanente ( de lo que sea), la Argentina del 2007.